Drive




La música... es el mejor bibliotecario del corazón.
Por lo general, una canción dura tres minutos y medio; esos tres minutos y medio pueden ser un simple parpadeo, un recuerdo de tu pasado, o la catapulta de tu alma a una nostalgia abrumadora.
En la cima de mi carrera, tenía la vida que quería, la que siempre había previsto. Encontré mi tempo, mi ritmo. Luego recibí una llamada que me sacó de casillas.
Ya verás, mis canciones favoritas solían reproducirse simultáneamente. Estaba enamorada del ritmo de un hombre y de las letras de otro. Pero cuando se trataba de la banda sonora de la vida, ¿cómo podría alguien elegir una canción favorita? Así que, para no quedarme con dudas, arrojé al viento mi pasaje de primera clase y decidí conducir, acomodé el espejo retrovisor.
Dos días.
Una lista de reproducción.
Y un largo viaje a casa al hombre que me estaba esperando.

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